Una sonrisa cuesta poco,
pero vale mucho.
Qien la da es feliz
y quien la recibe la agradece.
Dura solo un instante
y su recuerdo a veces,
perdura por toda una vida.
No hay nadie tan rico
que no la necesite,
ni nadie tan pobre
que no la pueda dar.
Produce felicidad en el hogar;
prosperidad en el negocio,
y es contraseña entre los amigos.
Es descanso para el cansado;
luz para el desilusionado;
Sol para el triste
y antídoto para los problemas.
No se puede comprar
ni pedir prestada
tomarla o robarla;
sirve solo como regalo.
Y nadie necesita tanto de una sonrisa,
como quien se olvidó de sonreir.
Sonrie siempre porque...
la sonrisa es el mejor regalo
que podemos recibir
y lo más bonito que podemos regalar.
MURDOCK
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario