LA BOCA DEL METRO
En la boca del metro
veo a un niño andando solo;
tocando el acordeón en el suelo,
con carita de sueño.
Suena a música el acordeón
y el niño llora desconsolado,
lagrimas de neón
al ver pasar a la gente por su lado
sin apenas escuchar ese tango embrujado.
En la boca del metro
Rufito,sueña despierto,
al ver a dos niños
aplaudir con ilusión,su concierto.
El niño despierta
y el frio su cuerpo atraviesa;
y el ruido del tren
y el acordeón roto en el andén...
En la boca de un metro
a un genio han descubierto,
demasiado tarde...
Rufito ya nunca llorará
ni jamás nos pedirá limosna;
que al menos si no le dimos nada
podiamos habernos parado a escuchar;
la musica de su acordeón.
Murdock
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